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| Muchas de las obras en concurso
denuncian los males que socavan a la sociedad dominicana. (Foto: Víctor
Manuel Pérez) |
Los amplios pasillos del Museo de Arte Moderno (MAM), cuya mole
habitualmente padece de soledad, de pronto han tomado una singular
vitalidad. Las musas que se han apoderado de ellos convocan no sólo a los
amantes de las artes visuales, desde que el 26 de junio fuera inaugurada la
bienal nacional, que se extendrá hasta finales de septiembre.
Una tropa se vislumbra descendiendo las escalinatas localizadas en el primer
nivel al oeste del edificio; la disciplina dista mucho de la militar. Son
niñas y niños que participan del campamento de Casa de Chavón, en Santo
Domingo. La generala de tropa se detiene en algunas obras, explicando y
preguntando. Algunas madres les acompañan en esa emocionante aventura. Sólo
hay un padre, como para confirmar la regla. Un poco más tarde aparece otra
tropa, vistiendo camisetas amarillas. Pertenecen al campamento infantil del
colegio Celina.
Algunos artistas cuyas obras no fueron aceptadas para concursar en la bienal
incrementan esta especial agitación, pues han asistido a retirarlas.
De uno de los pasillos surge la crítica de arte Marianne de Tolentino, quien
recorre la estructura deteniéndose en las obras en concurso, realizando su
trabajo como integrante del jurado de premiación. Confiesa que le encanta
ver el museo concurrido. Definitivamente, el MAM padece de arritmia, gracias
a los dioses convocados por la XXII Bienal Nacional de Artes Visuales.
La preselección
Tres niveles del MAM están destinados a la exposición de las obras en
concurso: 237 que fueron seleccionadas de un total de 613 registradas, entre
esculturas, dibujos, fotografías, pinturas, instalaciones, vídeos y
multimedias, cerámicas y obras gráficas. Dos categorías resultaron
desiertas. Acciones plásticas y performances, en cuyo renglón fueron
presentadas siete obras, y diseño arquitectónico, con apenas una obra
registrada. En su dictamen de selección, el jurado, integrado por José
Francisco Elías, Sousy de Pellerano, Abil Peralta, Margarita González
Auffant, Lile O’Rizel, Freddy Ginebra, Pedro José Borrel, Delia Blanco y
Frank Marino Hernández, quien lo presidió, precisa que en cada obra buscaban
‘‘reconocer la creatividad, la originalidad y la unicidad (excepto en la
obra gráfica), el oficio y los registros de la crítica de cada artista y su
obra. Aceptados por unanimidad dichos criterios se procedió a la revisión de
las obras. Las decisiones se tomaron por consenso y tratando de mantener el
mayor rigor e imparcialidad en la selección. Se desterraron afectos,
preferencias y gustos personales’’. El proceso de selección se agotó en unos
diez días.
El presidente del jurado de selección, en relación con la categoría
performances y acciones plásticas, declarada desierta, precisa que la
decisión no indica falta de calidad en las obras registradas. ‘‘Yo diría que
en los performances, tal y como se presentaron, no hubo una claridad de
criterio entre lo que se pedía o esperaba de los artistas. Para la próxima
bienal tendrá que haber una definición más clara para no considerar desierta
una categoría’’. En relación con los niveles de calidad de las obras
registradas, opina: ‘‘Yo diría que el total de las obras refleja que en
República Dominicana hay un movimiento enormemente positivo en el desarrollo
de las artes plásticas. Se han presentado muchos artistas con muchas obras,
en su mayoría de una gran calidad. De hecho, algunas obras no fueron
aceptadas por cuestiones de criterio. Había obras muy buenas, de autores
bien calificados, que no fueron aceptadas porque los criterios eran, más
bien, relativamente estrechos. Muchas obras calificadas evidentemente que
son excelentes, y muchas de las que no entraron a la bienal, aun así,
reflejan una calidad formidable, que habla muy bien de la comunidad de
artistas de República Dominicana’’.
Paula Gómez, coordinadora y encargada del montaje de la bienal, informó que
los premios de la XXII Bienal Nacional de Artes Visuales se seleccionan
entre el 11 y el 14 de julio. El jurado de premiación está integrado por
Jorge Severino, Leonora González, Juan Basanta, Marianne de Tolentino,
Amable López Meléndez, Cecilia Casamajor, Federico Fondeur y Odalís Pérez.
También se otorgará el Premio del Público, selección que realizan quienes
visitan la exposición tras llenar una ficha, con espacio hasta para siete
obras, indicando el nombre de la autora o autor, título y categoría. |